miércoles

Reflexiones mínimas al paso


El silencio es descanso.

¡Y claro! cómo no voy a tener una obra tan distinta a lo que muestro en la interacción personal si vivo en mi micromundo lleno de secretos!

Me pregunto si este mundo privado que transito tiene que ver con una (sí, estúpida) sensación de vergüenza que no comprendo del todo a dejarme ver por completo o bien es simple y sencillamente que, como comparto tanta energía, quiero esa parte para mi.

¿Por qué tengo que expresar alegría y entusiasmo en las obras?
Digo, de alguna manera tengo que expresar esa otra parte de mi que es un poco más oscura.
¿Tendría que gritar a los cuatro vientos que disfruto bastante de la cuestión siniestra? Y, en ese caso, ¿no es suficiente con expresarlo a través de la obra?

El silencio es descanso y la oscuridad es reparo.

Si, por supuesto que me gustan los espacios bien iluminados, pero para actuar, hacer, ejercer... aquello que implica acción y desgaste de energía; es decir, un ratito.

Descansar y entender (me) es en la sombra y en silencio.

¡Ojo! ¡También un ratito!

Ahora que lo pienso, este blog debería llamarse algo así como "secretos de a ratitos"

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